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published. Impreso en EE.UU.
A la orilla del tiempo. Cuentos. El tiempo es el divisor de la vida y la muerte, las alegrías y las tristezas, las realizaciones y las frustraciones. El tiempo, un hilo frágil al que la vida se coge con fuerza, no se detiene.
Las
historias de A la orilla del tiempo forman un caleidoscopio de ficción en el
que cada espejo refleja las imágenes y las voces de los personajes que se
debaten en esa orilla frágil que divide la vida y la muerte.
Los
cuentos, escritos hace treinta años, son historias psicológicas y líricas que
retratan la batalla diaria del ser humano en ambientes hostiles, sean estas las
realidades y neurosis sociales o las personales e íntimas.
Cuentos
como Entrevista con el verdugo, Camaleón y
La primavera del otoño, escritos con
una fuerza lírica sorprendentes, denuncian la indiferencia, el odio y el
prejuicio. En Un hombre santo y En la parada de bus made en Quito, el autor usa la ironía para
para exponer en público la hipocresía social. La estampilla y Yo quiero ser
un triunfador son narraciones optimistas que ayudan a equilibrar la balanza
de este libro, un aporte importante a la literatura latinoamericana.
De los
cuentos publicados en A la orilla del tiempo, seis ya
había visto la luz en 2019 en el libro Me estás confundiendo con otra mujer.
Esos cuentos pasaron por una revisión y se tomó la decisión de reagruparlos con
otros dos cuentos escritos en el mismo período y publicarlos en un nuevo
volumen; de esa forma se tiene un libro ocho narraciones hechas en una misma
época, con un mismo hilo conductor.
Los
cuentos que salen a la luz por segunda vez son: Entrevista con el verdugo, La estampilla, Yo quiero ser triunfador, La
parada del bus “made” en Quito, La noche en que secuestraron a mi primo, Un
hombre santo. Los tres que aparecen por primera vez son: Camaleón, La primavera del otoño.
Entrevista con el verdugo (1995) es un
cuento lírico conmovedor que denuncia la hipocresía social. Narrado en primera
persona, el verdugo confiesa el papel que cumple al realizar su oficio.
La estampilla (1994) es un
cuento corto, un interludio de optimismo en A
la orilla del tiempo.
Camaleón (1994) es un cuento duro, en el que se mezclan la
realidad y los sueños para tocar un tema eternamente polémico: la búsqueda por
la identidad individual y la aceptación social.
Yo quiero ser un triunfador (1995)
es otro cuento corto de optimismo que ayuda a equilibrar el tono dramático de
los cuentos anteriores.
La primavera del otoño,
(1991) narrado por medio de dos monólogos, nos aproximamos a los conflictos de
aceptación personal, a la tomada de decisiones y a la aceptación del propio yo.
En la parada del bus made en Quito (1992) es una
historia irónica sobre la idiosincrasia de los habitantes de la capital de
Ecuador. Una sátira en la que se disfraza con humor la humillación a la que se
somete a una gran parte de la población de dicho país.
La noche en que secuestraron a mi primo (1994)
es una metáfora sobre la obsesión de los hombres por querer controlar el
tiempo.
Un hombre santo (1991) es una crítica
mordaz y satírica sobre la hipocresía de los autoproclamados “hombres de bien”.

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